La Caravana de Trump

Viendo más allá de lo que está a la vista, encontraremos que la Caravana Migrante de centroamericanos que recorre territorio mexicano, en su supuesto paso hacia Estados Unidos, va más allá de un éxodo masivo.

Política en Movimiento

Angélica Beltrán

Grupo Maya Comunicación/CDMX a 25 de octubre de 2018.- Viendo más allá de lo que está a la vista, encontraremos que la Caravana Migrante de centroamericanos que recorre territorio mexicano, en su supuesto paso hacia Estados Unidos, va más allá de un éxodo masivo.

Que quede claro, este fenómeno nunca antes se había registrado, en esos términos, en la historia de México. Y eso que la migración es una constante en nuestros pueblos.

Más bien forma parte de la gran estrategia de grupos afines al presidente Donald Trump, enemigo de la migración, quien busca reelegirse.

Y aunque geográficamente México sí es paso terrestre de Centroamérica a la Unión Americana, la razón de la caravana no es geográfica, sino política.

Los grandes empresarios de la Unión Americana que concuerdan con la ideología anti-migrante de Trump, como George Soros, están detrás de la Caravana, en busca de darle a México una probada de su propio chocolate, con un problema de migración masiva en su propio territorio. Por ello, con seguridad esa caravana no pretende llegar a Estados Unidos, sólo crear caos en México y regresar en algunas semanas a su lugar de origen.

La Caravana Migrante, en los términos suscitada, obedece al proceso de reelección en la Unión Americana, y es parte de una estrategia política que no tiene que ver con los motivos sociales, políticos o económicos que han orillado a la migración de los centroamericanos, cuya travesía la han realizado –históricamente- de manera paulatina e individual o en pequeños grupos.

Sin embargo lo que hoy busca la élite estadounidense a fin a Trump es crear el escenario ideal de disturbios y caos en nuestro país, para vender su producto, el candidato Donald Trump, como el único capaz de detener la entrada ilegal masiva de indocumentados a territorio norteamericano. *Sin duda México sigue siendo el laboratorio de Estados Unidos. A ver hasta cuándo.

El congreso en pro de la Caravana Migrante

En la Cámara de Diputados todas las fracciones se unieron para denunciar el uso de la fuerza pública del gobierno federal en contra de la Caravana Migrante. Claro, los legisladores hacen leyes y también mucha política, de ahí que su área de acción sea la teórica y no la práctica. El caso es que conformaron una comisión especial para acudir al lugar de los hechos y constatar lo que sucede durante la travesía de los migrantes centroamericanos.

*Veremos qué informe rinden de regreso a San Lázaro sobre la mejor manera de mantener el orden en el país, y qué reportan sobre el tipo de Caravana recurre nuestro país. Esperamos objetividad.

 La férrea disciplina priista

Dicen que por la férrea disciplina que exige el PRI, la militancia tuvo que guardar silencio y mantenerse quieta, viendo el derrumbe del tricolor a manos de los que serán quizás, los últimos tecnócratas al frente del partido emblema de México.

El partido ya cayó. Y los priistas que recogen hoy los escombros han comenzado a levantar la voy y reclamar los vicios de la élite que lo hizo caer. Las figuras más visibles contra las que apuntarán todos los dardos son el presidente Enrique Peña y Luis Videgaray,  intocables hasta el 1 de julio.

Los tiempos de la férrea disciplina priista se acabaron. Y es que por la pasividad de la militancia que hoy reclama en asambleas y reuniones de té, el PRI dejó de ser el partido por excelencia, el de altas miras y las instituciones; incluso el partido-escuela para aprender política, cuyo legado con escuelas como el ICADEP deberá ser retomado por otros organismos políticos, pues ya no se ve factible la recuperación del tricolor.

Peña irá a la cárcel

Así como la gente no siempre ve cumplidas las promesas de campaña, posiblemente tampoco el presidente Enrique Peña Nieto vea cumplida la promesa de Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, de no meterlo a la cárcel por una serie de delitos, que en el próximo sexenio podrían ser investigados con puntualidad.

Voces señalan que sí habrá juicio contra políticos corruptos del gobierno peñista, comenzando por el propio ejecutivo y siguiendo con los secretarios de Estado, en cuyas comparecencias en el Congreso de la Unión, con motivo de la glosa, se ha visto que el sonado pacto del PRI-MOR, fue sólo pacto electoral. Pero habiendo concluido los comicios, y ya en vigor el próximo gobierno de López Obrador, las promesas políticas de campaña se las llevará el viento. *Ojalá así sea, lo cual abobaría a consolidarse la idea del verdadero cambio en México.

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